28.4.09

2. Sintiendo la piel

Sigo corriendo, pero ya no tengo miedo. Los pensamientos son sustituidos por sensaciones, sentimientos. No hay mas atadura que mis instintos. Disfruto de ello, me siento vivo, libre como nunca antes lo había sido. Subo por una pequeña ladera cubierta de arboles, siento las ramas golpear mi cuerpo, pero las ignoro sin aminorar mi carrera. Al llegar a lo alto de la colina el bosque se abre en un claro y la veo en lo alto, la luna, tan clara, tan bella, parece llamarme. Me detengo sin pensar y la llamo, tan fuerte como puedo, pero parece estar muy lejos, de repente me siento solo, muy solo, la llamo pero no contesta.

1. Primera impresion.

Corro aterrado por el bosque, cuando un aullido desgarra la noche cerca, muy cerca, sudor frio cae por mi frente. Huyo tan rapido como puedo cuando de nuevo se oye el aullido, aun mas cerca, me quedo paralizado y un escalofrio recorre mi espalda. Me doy cuenta que no hay escapatoria posible, un tercer aullido brota con fuerza, noto mi garganta vibrar, y compruebo, con pavor, que el ser que aulla en la noche...soy yo.