1.5.09

3. Hora de cenar

El viento cambia de dirección, trayendo consigo olores extraños, y entre ellos uno familiar, que me recuerda con una punzada en el estomago que aun no he comido nada, olor de carne fresca, lo sigo sin preguntar, con cautela pues hay otros olores que no conozco, pero debo ir, mi instinto me lleva, bajo la colina rápidamente y continuo, con la única guia de mi olfato, de un modo tan natural como si el rastro fuese visible. Me acerco, un poco mas adelante la luz se filtra entre las ramas, fuego, mi parte animal quiere huir, teme al fuego, pero una parte de mi continua siendo humana y no se alarma, tengo mucha hambre. Me acerco aun mas, con el viento en contra para ocultar mi olor, finalmente llego a una zona despejada iluminada por una pequeña fogata. Junto al fuego veo la fuente del rastro, dos jabalíes y un corzo despellejados, muertos hace poco. Mi boca se llena de saliva, ansío esa carne, pero debo ser prudente, continuo observando, cerca del fuego, al otro lado de la carne hay algo durmiendo, puedo oír su espiración lenta, rítmica, me acerco con cautela, un hombre, creo recordar que se llamaba así. no parece que se vaya a despertar así que me acerco a la comida y sin pensarlo comienzo a alimentarme. De pronto el aire cambia de dirección de nuevo, y súbitamente algo se mueve fuera del circulo de luz, los oigo y recuerdo, perros, sus ladridos rompen la noche y despiertan al hombre que dormía, debo huir, el hombre grita con pánico al verme y coge un palo que guardaba a su lado, le gruño mientras busco la salida mas rápida con la vista. Entonces escucho un estampido, como un trueno que me hace encogerme, y siento un terrible dolor en el hombro, huelo la sangre, mi sangre, y recuerdo nuevamente, el hombre es un cazador, y ese palo es un rifle.

1 comentario:

We are EXILE dijo...

muy bien titi,

seguimos enganchados y a esperas de la cuarta entrega :)